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Diario de campo.

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Miradas jóvenes y renovadas

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Tal vez el hecho de mayor impacto ocurrido en América Latina en 2019 fue la protesta social. En octubre, diferentes motivos desataron manifestaciones en Ecuador, Bolivia y Chile. Un mes después vendría el denominado “paro nacional” en Colombia.

Personas de todas las edades tomaron las calles, auto convocadas a través de Internet, expresaron insatisfacción por un modelo de gestión política que ahonda diferencias y no responde a la evolución social, tecnológica ni de sustentabilidad ecológica.

Los jóvenes tuvieron participación relevante, recuperaron un protagonismo que se creía perdido ante las tecnologías y las dinámicas formales de relación social en las cuales tienen poca intervención. Las demandas de cambio, de renovación, propias de su edad volvieron con fuerza para señalar que son necesarias nuevas miradas hacia y desde las instituciones. Las nuevas generaciones, que en apariencia eran apáticas, mostraron insatisfacción y compromiso.

Los fraudes políticos, la carestía, la deficiente calidad de la educación, las mínimas pensiones de jubilación son síntomas de crisis institucional. Sanar a los países exige medidas radicales. Como una enfermedad que amenaza metástasis exige cirugía, la sociedad espera que los órganos malsanos sean cambiados. No habría otra opción que el reemplazo y la terapia intensiva.

Se ha insistido en las purgas en los aparatos de justicia, en nuevas leyes, en sanciones, en modificaciones parciales de los poderes públicos, pero el estatus quo no cambia. Hay pocos favorecidos y muchos marginados.

Los ideales son los mismos de hace 200 años: Libertad, igualdad, fraternidad. El problema no sería la ausencia de leyes, mucho menos en Ecuador que posee una de las Constituciones políticas de vanguardia, que procura garantías. La raíz de las protestas vuelve la mirada hacia compromisos que ubiquen condiciones para hacer efectivos los postulados que acordaron las naciones en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que luego han sido recogidos en las normas nacionales.

¿A qué se comprometieron los países en 1948? A una vida digna. A empleo, salud, educación, comunicación decorosos para todos los seres humanos. Los jóvenes recordaron en 2019 que todos, particularmente los gobernantes, deben cumplir y hacer cumplir deberes y derechos para lograr mejores instituciones, devolvieron una mirada comprometida hacia mejores días. El 2020 se anticipa como un año de acrecentar los derechos de los ciudadanos.

Cite as

Suing, Abel. (2020, January 3). Miradas jóvenes y renovadas. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3597033

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enero 2, 2020 at 11:12 pm

Trasladar los valores del deporte a la política

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Mayo y junio de 2019 trajeron alegrías a los ecuatorianos, jóvenes deportistas alcanzaron éxitos mundiales que devuelven la esperanza a una población agobiada por la corrupción.

La práctica deportiva encierra un conjunto de significados que sería necesario ensayar en la vida pública. “El deporte ya sea individual o colectivo, se considera como un instrumento eficaz para educar en virtudes humanas tales como la constancia, el espíritu de sacrificio, la lealtad y el compañerismo”. Además, “los deportistas son personas que despiertan admiración y respeto a su alrededor. Y su mentalidad tiene mucho que ver con este hecho. ¿Cuáles son las grandes virtudes que definen la mentalidad de un buen deportista?, [fundamentalmente son seis:] perseverancia, motivación, mentalidad pragmática, esfuerzo, actitud y control del pensamiento”.

El deporte más que ejercicio físico es una forma de vida, es valorar capacidades y superar límites, es diálogo íntimo y una constancia compensada con realizaciones personales. El galardonado Haruki Murakami en su libro “De qué hablo cuando hablo de correr” comparte cómo su literatura emergió y maduró entre jornadas de atletismo, la práctica diaria le permitió espacios de creatividad.

El deporte es un camino hacia los grandes propósitos de vida, es democrático, está al alcance de todos, pero no es una divisa para fugarse de la realidad, enseña que el cultivo diario de valores acerca a las metas. Las disciplinas deportivas muestran que en el ensayo están las claves del éxito, no ganan los rápidos o veloces de las primeras millas, triunfan los constantes, aquellos que mantiene su mirada en el fin y se entregan con compromiso, aquellos que día a día se forjan para la grandeza.

El cronista Carlos Andrés Verá en un relato publicado en la Revista Soho – Ecuador, hace cerca de una década, recordaba como en su infancia Édison Méndez sin los zapatos apropiados practicaba fútbol y lograba goles, porque pese a su pobreza económica tenía “hambre de gloria”, solo así se explica que el deporte haya sido el camino de superación para quien luego regaló a los ecuatorianos muchos momentos de felicidad.

El deporte también es sinónimo de generosidad, los casos de Murakami y Méndez, en orillas opuestas de la actividad profesional, dejan ver que el deporte es la vía para compartir lo mejor del espíritu humano, entregar el fruto del talento a los demás.

Ojalá las historias de valentía de los deportistas sean imitadas por muchos políticos porque así se contarán con sólidos representantes, personas que proyectan sus servicios sobre la transparencia y no sobre las fantasías que el marketing vende. Bien por los jóvenes deportistas, por favor que sigan haciendo pedagogía para un país necesitado de virtudes.

Cite as

Abel Suing. (2019, June 27). Trasladar los valores del deporte a la política. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3266476

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junio 27, 2019 at 9:22 pm

Los títulos universitarios y el desarrollo científico del Ecuador

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registro-oficial-loes

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

El reciente retiro de la propuesta de reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), de parte de la presidenta de la Asamblea Nacional, Elizabeth Cabezas, que entre otros cambios consideraba la posibilidad de que un profesional que no cuente con doctorado (PhD) sí pueda ejercer como profesor titular o autoridad en una institución de educación superior, hace evidente la incomprensión de un sector de la ciudadanía sobre los procesos de mejoramiento de la educación y los posibilidades que ello supone.

Es cierto que la posesión de un título académico no es garantía de eficacia o de cambio radical de las condiciones de una institución, pero si allana el camino hacia la creación de un “ecosistema” de investigación e innovación. Pruebas de ello existen hoy en todas las universidades del Ecuador.

Una de las criticas frecuentes al inestable sistema político del país es la ausencia de políticas de largo plazo sobre la base de desconocer las acciones precedentes, parece que en cada inicio de gobierno se deben inaugurar políticas públicas. En el caso de la educación superior la ley vigente (LOES) propuso la instauración de una carrera y escalafón universitarios que demandan la formación de investigadores, trayectoria académica, movilidad, relación con pares y la generación de conocimientos acordes a tendencias y modelos internacionalmente aceptados.

Las universidades y los docentes han invertido ingentes cantidades de recursos para cumplir con la ley. En muchos casos debieron sistematizarse bancos de información, enriquecerse bibliotecas físicas y virtuales e iniciar procesos de competencias informacionales en simultáneo al desarrollo cotidiano de la docencia. No todos los maestros universitarios alcanzaron los títulos en los tiempos propuestos, pero se han sentado sólidas bases para una educación de calidad a la par, y en varios casos mejor, que el promedio regional.

Desde los primeros debates de la LOES se mencionó que los propósitos eran buenos pero que los plazos y niveles de cumplimientos resultaban impetuosos, pese a ello se avanzó. Hoy se piden revisiones y actualizaciones de parte de docentes y universidades para que existan ambientes cercanos a las nuevas realidades sociales y tecnológicas, pero no la eliminación de la norma porque implicaría una desinversión y condenar al Ecuador al rezago científico.

La presidenta de la Asamblea aleja su propuesta de reforma, pero ¿Cuándo vendrá otro político a sugerir cambios que erosionen la formación superior? La educación es una inversión a largo plazo. El éxito de las universidades es el triunfo del país. La garantía de un norte prospero para la universidad ecuatoriana vendrá del consenso y acción coordinada entre académicos y políticos visionarios.

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mayo 2, 2019 at 9:36 pm

Un amanecer sin mesías

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Imagen tomada de https://cubaposible.com

Imagen tomada de https://cubaposible.com

Por: Abel Suing arsuing@utpl.edu.ec

En la República del Ecuador se eligieron autoridades locales. El 24 de marzo de 2019 los ciudadanos optaron por un candidato, decidieron quien los gobernará e implícitamente se comprometieron a apoyar un plan de trabajo.

Pasados los días de campaña electoral, de ofertas concretas y planteamientos populistas, queda la impresión de un concierto de mesías en la política. Las ofertas de bienes y servicios primaron sobre los espacios de diálogo y el diseño de procesos a través de los cuales los habitantes puedan involucrarse en la solución de sus problemas.

La visión de la política como poder, para beneficio particular, no es exclusiva de Latinoamérica, pero es donde provoca mayor pobreza. Países y ciudades ricas en recursos naturales, con poblaciones jóvenes, que además comparten cultura e idioma, repiten ciclos de crisis, de subempleo, de escasez de vivienda, déficit de atención sanitaria y otras limitaciones, además de una deuda externa que compromete a las futuras generaciones.

El escritor Moíses Naím, analista socio económico y pensador influyente, con ocasión de presentar su novela “Dos espías en Caracas”, señaló que, en parte, los gobiernos populistas se explican porque los votantes demandan profetas. Éstos sanadores, facilitadores, dioses prometen soluciones inmediatas, pero en realidad incapacitan a las personas, las vuelven ignorantes para usufructuar del patrimonio que les pertenece.

La atención de las necesidades de cada ciudad vendrá de la mano de sus pobladores, de los acuerdos, de las concesiones y los sacrificios que estén dispuestos hacer. La premisa básica es la honestidad. Los cambios no llegarán desde fuera, iniciarán en cada hogar al revisar las prácticas de convivencia y establecer prioridades, no será posible cubrir las carencias en un solo periodo, pero a consecuencia de disciplina, templanza y ahorro podrá accederse a mejores estados de bienestar.

Probablemente entre los candidatos que perdieron las elecciones estén quienes anticiparon que todos deben aportar para remontar las limitaciones, de ser así el mensaje no gustó, pero no deben desmayar, ellos pueden ayudar compartiendo sus visiones de futuro.

La gestión de los gobiernos locales se realiza con el concurso de los ciudadanos. Ecuador tiene una estructura legal que propone observatorios, veedurías y la figura de la “silla vacía”, entre otras opciones, para que los vecinos en cada parroquia, ciudad y cantón intervengan en la administración pública. Un país no es tal si sus habitantes no contribuyen en su construcción de forma directa.

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abril 2, 2019 at 11:29 pm

El fact-checking en Ecuador y la democracia

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Imagen tomada de https://goo.gl/iffNSX

Imagen tomada de https://goo.gl/iffNSX

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Emerge y gana terreno el fact-checking electoral, que consiste en la verificación de datos y propuestas de los candidatos a través de las redes sociales, gracias a la colaboración de los ciudadanos. Frente a noticias falsas que se multiplican de inmediato, la verificación es un contrapeso necesario para orientar de forma acertada a la población.

La calidad de las fuentes y la verificación de la información es una tarea esencial del periodismo, que debería estar presente en su labor cotidiana, pero el arrollador fenómeno de la convergencia digital y el incremento de los consumos en Internet parece que motivaron a ciertos editores, a preferir la inmediatez ante la profundidad en las coberturas.

En Ecuador, la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios, Fundamedios, al igual que otras organizaciones sociales latinoamericanas, vinculadas con el trabajo de los periodistas, ensaya la campaña de fact-checking político, denominada Ecuador Chequea; cuyos resultados están a disposición de la colectividad en su portal Web, esto ayuda a transparentar y elevar el nivel de gestión de los funcionarios públicos.

Las redes sociales, la comunicación electrónica y el trabajo de organizaciones sociales ayudan con contrastar los discursos electorales y ubican hitos de referencia para la rendición de cuentas de las autoridades; sin embargo, significan asignar a la población un control que debe ser ejercido por instancias públicas. Además, evidencian que los ciudadanos confían más en la auditoria social para confirmar datos que en la información de los medios de comunicación.

En las recientes elecciones presidenciales de México, el medio nativo digital Animal Político y AJ+ Español, llevaron el proyecto de periodismo colaborativo “Verificado 2018”, que fue el espacio al cual los ciudadanos enviaron solicitudes de contratación, alertas, inconsistencias y apreciaciones sobre los discursos de los candidatos, antes y después de elecciones, y de forma inmediata recibieron respuestas. En esta experiencia, los medios de comunicación y la forma convencional de hacer política fueron puestos bajo constante observación, para limpiar lo falso de lo real.

Pese al gran apoyo de las tecnologías y de las organizaciones sociales para hacer ejercicios de verificación, el aspecto de fondo es reflexionar sobre la autenticidad, la confianza y la verdad en los diálogos que mantienen candidatos y electores. ¿Por qué es necesario pasar por un filtro las expresiones de los políticos? ¿La población no cree en sus representares? ¿Por qué se mantiene el sistema de gobierno cuando ya no representan a sus ciudadanos? ¿Vivimos el fin de la democracia?

Las respuestas podrían ubicarse al volver las miradas hacia la honestidad, la sencillez y humildad con la cual cada persona y familia esté dispuesta a aportar, para cambiar sus condiciones de vida. Mejores calles, sistemas de salud, fuentes de empleo, seguridad y otros servicios básicos no llegan por generación unilateral de un Estado todopoderoso, son resultados de compromisos y aportes entre comunidades, gobiernos y empresas. Una actitud de mendicidad, pasiva, que espera recibir sin comprometer trabajo da espacio a ilusiones y mentiras de nuevos “mesías” de la política.

Para circular noticias falsas, en redes sociales, se necesitan contrapartes, el candidato que se atreve a especular porque sabe de un público al que puede engañar; y, de personas dispuestas a creerle. Tal vez las soluciones ante las fake-news en tiempo de elecciones se encuentran, por un lado, en un mejor periodismo; y, por otro, en ciudadanos conscientes de que el futuro de sus ciudades y de su país está en función del aporte que puedan dar, en coordinación con líderes honestos, que demuestren capacidad de trabajo en equipo.

Written by abelsuing

enero 31, 2019 at 7:09 pm

Del pedido “Que se vayan todos” a “Que se involucren todos”

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Imagen tomada de https://goo.gl/r8etSw

Imagen tomada de https://goo.gl/r8etSw

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

El inicio de la campaña electoral, las consecuencias de las medidas económicas y los continuos informes de corrupción están en la agenda de los medios de comunicación del Ecuador, al inicio de 2019. Estos problemas provocan malestar en los ciudadanos, al punto de exigir que cambien todas las autoridades de elección democrática.

Parece que las mismas demandas del 20 de abril de 2005 siguen vigentes. Entonces, la población motivó el desplazamiento de un gobierno y dio paso a la administración liderada por el Dr. Alfredo Palacio, con la ilusión de haber animado prácticas supeditadas a la ética y al desarrollo económico.

Pero, han pasado varios presidentes, ministros y funcionarios que no han logrado cambiar la equivocada forma de hacer política, que privilegia el interés individual sobre el de grupo. Hoy en Ecuador, parece que llegar a un cargo de representación popular equivale a una “patente de corso” para aprovechar los bienes públicos en beneficio particular.

Sin embargo, y pese a la razón que asiste a los ciudadanos que reclaman, la solución no estaría en pedir a otros aquello que cada persona no está dispuesta a brindar. Probablemente la corrupción, el narcotráfico y la crisis del sistema de justicia conducen, a los ciudadanos, a pensar que es casi imposible alterar el status quo de la administración pública, pero ésta visión fatalista condena a los ecuatorianos a una marginalidad permanente.

El sistema de organización política que prima en los países americanos corresponde a democracias representativas, los ciudadanos ejercen el poder a través de sus elegidos, pero ocurre un divorcio entre el pueblo y sus gobernantes. Por ello, la tesis de cambiar a todos los políticos no sería un camino efectivo, sino cuenta con la participación de todos.

Además de los problemas recurrentes, en cuya base están la ausencia de valores, también falta un proyecto integrador de largo plazo. Por ello, la tesis más cercana a una renovación efectiva, en la conducción correcta de una nación, debería ser aquella que defienda la integración de los ciudadanos. Mientras cada hombre y mujer no comprometan su talento en el servicio público a los demás, no será posible modificar un estilo de hacer política y una forma de administrar que cada año endeuda y deteriora al Ecuador.

El pedido de “Que se involucren todos” implica una pregunta ¿Cuánto está Ud. dispuesto a dar, de su tiempo y comodidades, para lograr una mejor ciudad, un mejor país? La solución a la crisis no está solo en manos de los políticos, está también en el aporte de cada persona y familia para caminar, desde el tercer al primer mundo.

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enero 17, 2019 at 12:21 am

La voz de los ciudadanos y las políticas públicas

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Imagen tomada de https://goo.gl/qWtvtq

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Los ecuatorianos iniciaron 2019 con medidas de ajuste económico. El déficit fiscal será cubierto, en parte, a través del pago de mayores precios por los combustibles. En ésta como en otras épocas, es la población quien asume la corrección de las equivocadas decisiones de los encargados de gobernar el Estado.

La historia reciente de Ecuador refiere tres episodios de transferencia de dinero, de los pobres a los ricos, popularmente se conocen como “la sucretización de la deuda”, el “feriado bancario” y “la condonación de intereses, multas y recargos” de 2018. Además, hay hechos de corrupción, en donde malos administradores se apropiaron de los recursos de los contribuyentes, baste recordar el proceso judicial contra el expresidente del Directorio del Instituto de Seguridad Social.

Un denominador común en la génesis de los problemas económicos, además de la falta de ética de algunos políticos y funcionarios, es la ausencia de la voz de los ciudadanos en las instancias de decisión. Se supone que los poderes Ejecutivo y Legislativo representan a la población y actúan en función de sus prioridades, pero después de 40 años de retorno a la vida democrática en Ecuador, parecería que hay un distanciamiento de objetivos.

Los miles de millones de dólares de deuda externa, que el Estado debe, fueron contratados sin el conceso de los ciudadanos. Hay mínima constancia de planificación participativa, lo que se pide a los gobiernos locales no fue practicado por el gobierno central, un grupo de técnicos concluyó lo que sería bueno para los demás.

La crisis económica del Ecuador, al igual que la crisis económica mundial de 2008, exige que todos paguen la factura de lo consumido por pocos, que se resuelvan los problemas, fomentados por débiles procesos de control, a través de la “socialización de las pérdidas” y la consecuente “privatización de las ganancias”.

Si el panorama general es el distanciamiento, tal vez un camino de aproximación esté en la escucha frecuente que deba hacerse a los ciudadanos en los consejos de administración, comisiones, ministerios e instancias que comprometan recursos públicos. Seguramente esto ralentizará la gestión e implique gastos, pero siempre tendrá un horizonte de acuerdos previos y optimización, mas nunca de malversación.

Una persona, por mejor cualificada que esté, no puede asumir las opiniones ni los sentires de otra. Una alternativa para evitar fraudes es la instauración espacios ciudadanos para que las decisiones de políticas públicas sean el resultado de acuerdos entre los tres sectores que mueven a un país: El gobierno, la empresa y la ciudadanía. Luego de años de expectativas frustradas y crisis constantes, podría resultar un ensayo valioso el abrir las instituciones a las voces de los ciudadanos.

Written by abelsuing

enero 11, 2019 at 12:46 am