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La seguridad de los periodistas durante las protestas sociales

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

De acuerdo al informe 2017 / 2018 de la UNESCO sobre las tendencias mundiales en libertad de expresión, la seguridad de los periodistas es un tema de primordial interés para la paz y la democracia. Buscar y difundir la verdad, develar la corrupción o mostrar los conflictos sociales puede generar represalias, acoso, violencia y, lastimosamente, la muerte. En relación al interés de la UNESCO y de organizaciones de medios respecto a procurar prácticas que brinden seguridades a los periodistas interesa conocer cómo proteger a los profesionales de la comunicación, ésta intención cobra vigencia en las protestas sociales ocurridas en Ecuador entre el 03 al 13 de octubre de 2019.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitó Ecuador entre el 28 y 30 de octubre de 2019 para conocer la situación de los derechos humanos. Luego, en enero de 2020, presentó observaciones entre las cuales señala que “unos 30 periodistas y camarógrafos de medios tradicionales y comunitarios contaron a la Comisión que fueron agredidos por las fuerzas policiales cuando cubrían las protestas y en varios casos se les obligó a destruir material de registro”.

En años anteriores la CIDH señaló que la seguridad de los periodistas es un prerrequisito de la libertad de expresión. La protección a los periodistas no implica anular o restringir el derecho a la protesta social.

Con este antecedente y através del análisis de 15 entrevistas a periodistas de Ecuador, publicadas el 21 de octubre de 2019 en el Diario El Universo, puede concluirse que:

  1. Frente a la violencia ejercida por los manifestantes y la policía queda el compromiso y la vocación por desarrollar trabajos de calidad sustentados en hechos y testimonios que orienten a la comunidad.
  2. Los medios de comunicación mostraron poca sensibilidad y mínimas estructuras de amparo para los comunicadores. Los administradores de los medios de comunicación habrían evitado invertir en equipos de protección. Muy pocos periodistas acudieron con los enseres apropiados a las coberturas. No se apreció voluntad para disminuir los riesgos de los periodistas, pese a ser un compromiso propuesto por la CIDH.
  3. Caló el discurso del Presidente Rafael Correa contra los medios de comunicación social. Muchos ciudadanos y grupos políticos se abanderaron de una supuesta lucha contra la corrupción y las mentiras de los medios, ésta cruzada moralizadora implicó anular a los periodistas.
  4. Llama la atención el reiterado señalamiento de la violencia ejercida tanto por la fuerza pública como por los manifestantes: amenazaron, atacaron, detuvieron a periodistas indefensos, pero más grave son las arremetidas de la policía contra jóvenes y niños.
  5. También debe mencionarse la violencia de los manifestantes. La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador y los movimientos sociales crearon condiciones para la sinrazón.

Los elementos descritos muestran un escenario preocupante, habría polarización, razones enfrentadas entre gobierno y manifestantes que afectan a los periodistas. Sin el compromiso de los gobiernos y las empresas de poco sirven las normas internacionales de protección. La labor de informar con calidad y en pro del bien común se mantiene como vocación de servicio y contribuye de gran manera a la vida democrática.

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Suing, Abel. (2020, March 6). La seguridad de los periodistas durante las protestas sociales. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3709360

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marzo 13, 2020 at 10:55 am

Miradas jóvenes y renovadas

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Tal vez el hecho de mayor impacto ocurrido en América Latina en 2019 fue la protesta social. En octubre, diferentes motivos desataron manifestaciones en Ecuador, Bolivia y Chile. Un mes después vendría el denominado “paro nacional” en Colombia.

Personas de todas las edades tomaron las calles, auto convocadas a través de Internet, expresaron insatisfacción por un modelo de gestión política que ahonda diferencias y no responde a la evolución social, tecnológica ni de sustentabilidad ecológica.

Los jóvenes tuvieron participación relevante, recuperaron un protagonismo que se creía perdido ante las tecnologías y las dinámicas formales de relación social en las cuales tienen poca intervención. Las demandas de cambio, de renovación, propias de su edad volvieron con fuerza para señalar que son necesarias nuevas miradas hacia y desde las instituciones. Las nuevas generaciones, que en apariencia eran apáticas, mostraron insatisfacción y compromiso.

Los fraudes políticos, la carestía, la deficiente calidad de la educación, las mínimas pensiones de jubilación son síntomas de crisis institucional. Sanar a los países exige medidas radicales. Como una enfermedad que amenaza metástasis exige cirugía, la sociedad espera que los órganos malsanos sean cambiados. No habría otra opción que el reemplazo y la terapia intensiva.

Se ha insistido en las purgas en los aparatos de justicia, en nuevas leyes, en sanciones, en modificaciones parciales de los poderes públicos, pero el estatus quo no cambia. Hay pocos favorecidos y muchos marginados.

Los ideales son los mismos de hace 200 años: Libertad, igualdad, fraternidad. El problema no sería la ausencia de leyes, mucho menos en Ecuador que posee una de las Constituciones políticas de vanguardia, que procura garantías. La raíz de las protestas vuelve la mirada hacia compromisos que ubiquen condiciones para hacer efectivos los postulados que acordaron las naciones en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que luego han sido recogidos en las normas nacionales.

¿A qué se comprometieron los países en 1948? A una vida digna. A empleo, salud, educación, comunicación decorosos para todos los seres humanos. Los jóvenes recordaron en 2019 que todos, particularmente los gobernantes, deben cumplir y hacer cumplir deberes y derechos para lograr mejores instituciones, devolvieron una mirada comprometida hacia mejores días. El 2020 se anticipa como un año de acrecentar los derechos de los ciudadanos.

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Suing, Abel. (2020, January 3). Miradas jóvenes y renovadas. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3597033

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enero 2, 2020 at 11:12 pm

Libertad de expresión para prevenir la obscuridad

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

La garantía para emitir y recibir información, así como para expresar libremente las ideas está plasmada en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, éste derecho incluso motiva el debate sobre leyes de comunicación, es por lo tanto imprescindible para la relación entre personas y para la democracia.

Sin embargo, en la práctica debe bregarse día a día para mantener una comunicación amplia y sin barreras. Se supondría que una condición innata de los seres humanos no admite límites, y que con el apoyo de las tecnologías de información hay más y mejores oportunidades para buscar y publicar datos, noticias y opiniones, pero lamentablemente no es así.

Muchos periodistas, de casi todos los medios, privados y púbicos, han vivido restricciones o censuras, en algunos casos para no contravenir las líneas editoriales y en otros para alinearse a los dogmas de los administradores de las empresas informativas. Además, los bulos difundidos en las redes sociales han provocado alarmantes atentados contra el derecho a la vida.

Frente a este panorama queda recordar y fortalecer los compromisos deontológicos, la búsqueda de la verdad y la protección de las personas.

Parecería una reflexión continuada y un lugar común que por frecuente se vuelve inocua, y es allí donde está la génesis de la atrocidad, probablemente de los crímenes de periodistas, que en el fondo son contra la humanidad.

Hace un poco más de un año Ecuador perdió a un equipo de profesionales del Diario El Comercio, fueron asesinados por un grupo de guerrilleros en la frontera con Colombia, y casi todos los meses se conoce de más comunicadores fallecidos en el desempeño de sus labores. Cuando la violencia toca las puertas de hogares cercanos llama la atención y provoca apresuradas medidas de protección, pero cuando ocurre en lugares, aparentemente, lejanos y de forma tan frecuente se pierde la conciencia y parece ser parte de la agenda informativa.

El peligro de deshumanización está latente. Las mínimas restricciones a la libertad de expresión ocurren para proteger intereses. Los periodistas son los observadores que dan la alerta, los que cuentan historias y permiten los diálogos sociales, por ello hay que cuidar que éstos profesionales gocen de las precauciones necesarias para que anticipen de posibles épocas de obscuridad y deterioro social.

Cite as

Suing, Abel. (2019, August 20). Libertad de expresión para prevenir la obscuridad. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3372859

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agosto 20, 2019 at 8:27 pm

Alerta, la sinrazón busca imponerse

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Imagen tomada de https://www.planv.com.ec

Imagen tomada de https://www.planv.com.ec

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Hace pocos días el periodista y líder en la defensa de los derechos de la comunicación César Ricaurte fue condenado a prisión por una contravención cuarta clase, estipulada en el artículo 396 del Código Integral Penal vigente en el Ecuador. Ricaurte refiere que el hecho nació del ejercicio de su libertad de expresión, cuando erogó un calificativo al político Jorge Jurado.

Varias personas lamentan lo ocurrido porque la violencia, la intolerancia y la anulación de la razón pueden imperar como mecanismos de resolución de las diferencias.

La labor de periodistas, como Ricaurte, es necesaria para el desarrollo, la paz y la justicia en un país que no avanza, que está endeudado, que ha hipotecado la producción futura de materias primas.

Los hechos que los comunicadores documentan y descubren a la opinión pública dan paso al aparato de justicia. A la fortaleza moral de la sociedad aportan los periodistas, y medios de comunicación que buscan la verdad y están en condiciones de mostrar sus hallazgos.

Una década después de continuos maltratos a los medios de comunicación de propiedad privada, de connivencia entre el gobierno de turno y la empresa de medios públicos, de sanciones dispuestas por una Superintendencia que quedó en deuda con la ciudadanía respecto al empoderamiento y la alfabetización de sus derechos y libertades de información, de relego de la distribución de frecuencias radioeléctricas, de rezagos en la transición hacia la comunicación digital, y un largo etcétera de carencias, de los ecuatorianos, en la sociedad del conocimiento han derivado en gritos ahogados, en desesperación, en la iracunda necesidad de manifestar los sentimientos de las mayorías.

El Ecuador pertenece a 17 millones de habitantes, todos tienen el deber y derecho de expresarse, de escuchar, de comprender, pero también de perdonar para enmendar y continuar. La violencia genera violencia, todos pierden, no hay vencedores, ganan la postración y el dolor.

El periodista Ricaurte ampara muchas causas y promueve la protección de colegas condenados a vivir en las sombras por sus opiniones, él veló porque un derecho humano sea garantizado por el Estado, su labor debe continuar, tal vez ahora le corresponde iniciar otra etapa para ir más allá, para consolidar las libertades en una sociedad que navega en un mar de datos y bulos, que lamentablemente llenan la Internet.

Es de esperar que los supuestos, víctima y victimario, sean capaces de hablarse y reconocer aciertos y virtudes, lo que ellos hagan será la mejor pedagogía para prevenir una catástrofe de insospechadas consecuencias.

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Suing, Abel. (2019, July 4). Alerta, la sinrazón busca imponerse. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3270854

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julio 4, 2019 at 2:59 pm

Nuevas emancipaciones y tolerancia

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

El logro o avance en el cumplimiento de derechos debería ser motivo de celebración, sin embargo, las sentencias de la Corte Constitucional del Ecuador que aprobaron el matrimonio civil igualitario implican discrepancias, posiciones encontradas y riesgos de enfrentamientos entre ecuatorianos.

Por un lado, organismos internacionales felicitan las decisiones, en tanto “constituyen un avance en la garantía de los derechos de las personas LGBTI y un importante paso en el cumplimiento a las recomendaciones de los mecanismos de derechos humanos internacionales”, pero en otros ámbitos, hay malestar porque se atentan valores y el modelo de familia nuclear.

Los ecuatorianos se aproximan a amplias reflexiones sobre su convivencia, deben reconocer los espacios y condiciones que se merecen como ciudadanos para realizarse en ambientes de paz y en marcos de respeto.

Cada grupo tendrá razones, probablemente fundadas en perspectivas socio económicas, relaciones familiares y motivos religiosos que les lleven a defender sus posiciones y pretender el predominio, pero será necesario llegar a acuerdos para identificar objetivos, temores y necesidades, y sobre esta base ubicar recursos que lleven a cumplir los proyectos de vida de todos, respetándose mutuamente, y en armonía con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La historia del siglo XX tiene muchos ejemplos de emancipaciones, capítulos que muestran que el dialogo y la tolerancia contienen las claves para vivir y progresar en comunidad. La violencia, la negación, la eliminación de aquellos que piensan o actúan diferente a las mayorías supone postración y retrocesos para las sociedades.

El pensamiento único, el absolutismo de cualquier signo implica la anulación del espíritu humano, esta forma de actuar no tiene futuro, en su origen está la semilla de su propia destrucción.

Los progenitores desean lo mejor para sus hijos, buscan su bienestar y que puedan alcanzar la edad adulta para que tomen sus decisiones. Tal vez un camino que les procure felicidad inicia informándoles de la diversidad y de los derechos de las personas para que ellos comprendan a otros.

Cite as

Suing, Abel. (2019, June 21). Nuevas emancipaciones y tolerancia. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3270861

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junio 21, 2019 at 12:02 am

Algunas claves para el periodismo en #Loja y #Ecuador durante 2019

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Imagen tomada de https://goo.gl/fGfFpf

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Por: Abel SUING  arsuing@utpl.edu.ec

El próximo cierre del ejercicio profesional y académico de 2018 demanda programar el próximo año sobre la base de algunas tendencias. Entre los varios escenarios posibles, deben considerarse, por lo menos, los siguientes elementos:

Exigencia de transparencia. El primer aniversario del lamentable secuestro y asesinato del equipo periodístico de Diario El Comercio será un momento de rendición de cuentas, de las autoridades de seguridad y política internacional. El pedido de transparencia en la información pública tendrá un nuevo impulso y demandará, de los medios de comunicación, un mejor aprovechamiento de los datos y de los protocolos profesionales.

La ética frente a la posverdad. En 2018 importantes bulos o noticias falsas fueron desarmados, se pudo conocer de especulaciones que fueron alentadas para favorecer a ciertos intereses; además la empresa Facebook aceptó que los datos de millones de sus usuarios fueron manejados por terceros para influir en decisiones políticas. Esto vuelve las miradas hacia el ejercicio cotidiano de la ética y la práctica constante de los valores cívicos en el periodismo.

Cambio de autoridades civiles. El primer trimestre de 2019 estará marcado por las campañas electorales para renovar alcaldes y concejales en Ecuador; serán días en que los candidatos buscarán a los medios, pero también pueden ser momentos para verificar los compromisos, para hacer una revisión de los planes de trabajo sobre la base de datos e información pública. Además, podría avanzarse en la discusión de ciertas políticas de comunicación, como la auténtica función de los medios públicos, o la distribución de la pauta publicitaria de los gobiernos locales y nacional.

La nueva ley de comunicación. El debate de la ley reformatoria a la Ley Orgánica de Comunicación avanza y probablemente el 2019 inicie con una nueva ley de comunicación, que corrija ciertos condicionamientos y controles de contenidos de la actual norma, pero que también debería promover la protección de los derechos de la comunicación en los nuevos espacios de comunicación digital que, de a poco, ingresan al Ecuador. Hay nuevas conectividades, inteligencia artificial, Internet de las cosas y un largo etcétera que parten del acceso equitativo a la red.

Cambios en las asociaciones de periodistas. Una generación de periodistas avanzó en la organización y protección de sus colegas, propuso leyes, profesionalizó a los comunicadores, buscó y brindó garantías a quienes cultivan el “oficio más bonito del mundo”, según García Marques. Está generación pretende entregar su legado a los más jóvenes. Falta que los profesionales, investigadores e innovadores en comunicación se atrevan a dar el paso, a tomar la posta y adquirir compromisos ya no solo por ellos, sino con quienes vienen luego, de no hacerlo tendrán una deuda con su historia y la del país.

La línea transversal a estos esbozos son los valores que deben impregnar al periodismo. Aunque la coyuntura y la fama fugaz sean una niebla que opaca la visión, la razón primera de la comunicación es la búsqueda de la verdad. Ojalá que en 2019 los ciudadanos aprecien la labor de auténticos periodistas.

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diciembre 15, 2018 at 2:42 am

¿Recibimos un periodismo democrático?

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Imagen tomada de https://goo.gl/FfKmuC

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Frente a algunos hechos de corrupción, violencia o tráfico ilegal que contaron con un comportamiento cuestionable y cómplice de las autoridades de control, queda espacio para indagar cómo es transmitida la información. La sociedad ecuatoriana no sale del asombro al conocer, día a día, las sutiles formas de evadir la ley, pero también sorprende que los ciudadanos no reciban el fruto de procesos continuos y bien documentados del trabajo periodístico.

Es ya una premisa generalmente aceptada que la calidad de la democracia está en función, entre otras variables, de las libertades de expresión y de prensa, éstas cumplen roles fundamentales en la construcción de las naciones porque alimentan a la opinión pública, facilitan acuerdos y ayudan a determinar prioridades en las agendas políticas, pero ¿Qué ocurre cuando no hay un flujo transparente de información a través de los medios de comunicación?

El resultado es el deterioro de la calidad de vida. Una inequitativa distribución de los recursos y fundamentalmente una depreciación de la función esencial del periodismo que, aunque parezca una utopía, es la búsqueda de la verdad. Desde esta perspectiva no hay un ejercicio amplio del periodismo democrático, aquel que en atención a las normas profesionales y deontológicas contribuye a una exposición serena, razonada y bien fundamentada de los hechos, en donde a además de indagar en fuentes verificables procura servir a la sociedad.

Sin embargo, y más allá de una visión idealista, hay condiciones que llevan a limitar el ejercicio periodístico, entre ellas los atentados, la precariedad económica y ciertas normas que devienen en persecuciones. Por otro lado, están las tecnologías de la información que permiten la relación a través de las redes sociales, con ellas los usuarios reportar con inmediatez los acontecimientos, aunque también configuran las “fake news”, relejando la verdad a la cantidad de repeticiones que un comentario reciba en Twitter o Facebook, aunque no tenga sólidas bases.

El futuro del periodismo estaría en recuperar un papel acorde a sus fundamentos, un periodismo que se defina, sin ser un pleonasmo, como democrático. Si hasta hace poco el debate fue evitar que la farándula y el sensacionalismo llenen los espacios de noticias, el reto ahora será ocupar las páginas y pantallas con hechos verificados, con historias que den más cabida a los protagonistas desde sus propias vivencias, para construir sociedades pluralistas, tolerantes y mejor informadas.

Written by abelsuing

septiembre 11, 2018 at 8:31 am