Gestión en comunicación: investigación aplicada, extensión y servicios.

Diario de campo.

Posts Tagged ‘valores

Autoestima y participación ciudadana

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/Mz5tTQ

Imagen tomada de https://goo.gl/Mz5tTQ

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

La autoestima es la consideración, la visión que tienen de sí mismas las personas y es generalmente positiva, de acuerdo a la Real Academia Española de la Lengua. Tal como sucede a nivel individual también las comunidades deben conocerse, valorar sus fortalezas y comprender las diferencias para interactuar en sociedad; unos pueblos requieren de otros, necesitan dialogar para complementar sus carencias sobre la base de la comprensión y la empatía. Desde esta perspectiva, una subestimación o sobrestimación puede derivar en la ruptura de la comunicación y en relaciones inequitativas.

Todas las personas poseen cualidades que además de hacerlas diferentes provocan la vinculación con otros. No hay más opción que la convivencia. Lamentablemente ocurren interferencias o anteposición de intereses que alejan a las personas y a los pueblos, pero cuando existe una justa apreciación de las capacidades, las dificultades son evitadas.

La autoestima se construye a diario. Así como los ciudadanos deben educarse y cumplir con preceptos para conocer y defender sus identidades, las naciones proponen sistemas y servicios públicos en educación, seguridad y más para cultivar sus identidades y autoestima, fruto de ello hay referentes, buenas prácticas, personajes y fechas de conmemoración. Pero, ¿Qué ocurre cuando hay una mínima autoestima ciudadana?

La desvalorización del patrimonio, la dependencia, las desiguales relaciones comerciales, la ausencia de una cultura política, la corrupción, la imitación e instituciones inestables serían, en parte, consecuencia de una baja autoestima ciudadana. Quienes habitan en países en vías de desarrollo están expuestos a continuos mensajes y conceptos de infravaloración, de dependencia y tal vez mendicantes que llevan a escenarios de inestabilidad o de fatalidad al concluir que no será posible cambiar las condiciones estructurales.

Como en la metáfora de las personas, las naciones pueden y deben partir de su aceptación y de la constante recordación de sus valores y cualidades, no hay naciones buenas y malas por causas naturales, su conformación es consecuencia de los acuerdos y trabajos de sus habitantes, recordar esto es una tarea en la que pueden hacer mucho los medios de comunicación. Por otro lado, la autoestima parte de potenciar los valores que poseen las personas y los pueblos. Hay un aforismo popular aplicable: Hacer la mejor cesta con los mimbres que se tiene.

Sentadas las bases de la autoestima se podrían cuidar los frutos alcanzados a consecuencia de la decidida participación ciudadana en la gestión de los bienes y servicios públicos, de lo contrario ¿Cómo defender lo que no se aprecia? Probablemente la débil participación ciudadana y control social estén explicados en la necesidad de edificar una sólida autoestima nacional. En Ecuador no falta la arquitectura jurídica para la participación ciudadana, pero ocurre que no se ejecuta.

La participación democrática “se sustenta en principios y valores como la responsabilidad, el respeto, la tolerancia y el ejercicio de la libertad e involucra aspectos emocionales de la conducta ciudadana”, es decir, la autoestima y la participación serían las dos caras de una moneda. En paralelo a los sistemas jurídicos y legislativos deberían ir los sistemas educativos porque son los andariveles que permiten a los ciudadanos avanzar hacia mejores niveles de paz y desarrollo.

Anuncios

Written by abelsuing

marzo 5, 2019 at 3:28 pm

El fact-checking en Ecuador y la democracia

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/iffNSX

Imagen tomada de https://goo.gl/iffNSX

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Emerge y gana terreno el fact-checking electoral, que consiste en la verificación de datos y propuestas de los candidatos a través de las redes sociales, gracias a la colaboración de los ciudadanos. Frente a noticias falsas que se multiplican de inmediato, la verificación es un contrapeso necesario para orientar de forma acertada a la población.

La calidad de las fuentes y la verificación de la información es una tarea esencial del periodismo, que debería estar presente en su labor cotidiana, pero el arrollador fenómeno de la convergencia digital y el incremento de los consumos en Internet parece que motivaron a ciertos editores, a preferir la inmediatez ante la profundidad en las coberturas.

En Ecuador, la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios, Fundamedios, al igual que otras organizaciones sociales latinoamericanas, vinculadas con el trabajo de los periodistas, ensaya la campaña de fact-checking político, denominada Ecuador Chequea; cuyos resultados están a disposición de la colectividad en su portal Web, esto ayuda a transparentar y elevar el nivel de gestión de los funcionarios públicos.

Las redes sociales, la comunicación electrónica y el trabajo de organizaciones sociales ayudan con contrastar los discursos electorales y ubican hitos de referencia para la rendición de cuentas de las autoridades; sin embargo, significan asignar a la población un control que debe ser ejercido por instancias públicas. Además, evidencian que los ciudadanos confían más en la auditoria social para confirmar datos que en la información de los medios de comunicación.

En las recientes elecciones presidenciales de México, el medio nativo digital Animal Político y AJ+ Español, llevaron el proyecto de periodismo colaborativo “Verificado 2018”, que fue el espacio al cual los ciudadanos enviaron solicitudes de contratación, alertas, inconsistencias y apreciaciones sobre los discursos de los candidatos, antes y después de elecciones, y de forma inmediata recibieron respuestas. En esta experiencia, los medios de comunicación y la forma convencional de hacer política fueron puestos bajo constante observación, para limpiar lo falso de lo real.

Pese al gran apoyo de las tecnologías y de las organizaciones sociales para hacer ejercicios de verificación, el aspecto de fondo es reflexionar sobre la autenticidad, la confianza y la verdad en los diálogos que mantienen candidatos y electores. ¿Por qué es necesario pasar por un filtro las expresiones de los políticos? ¿La población no cree en sus representares? ¿Por qué se mantiene el sistema de gobierno cuando ya no representan a sus ciudadanos? ¿Vivimos el fin de la democracia?

Las respuestas podrían ubicarse al volver las miradas hacia la honestidad, la sencillez y humildad con la cual cada persona y familia esté dispuesta a aportar, para cambiar sus condiciones de vida. Mejores calles, sistemas de salud, fuentes de empleo, seguridad y otros servicios básicos no llegan por generación unilateral de un Estado todopoderoso, son resultados de compromisos y aportes entre comunidades, gobiernos y empresas. Una actitud de mendicidad, pasiva, que espera recibir sin comprometer trabajo da espacio a ilusiones y mentiras de nuevos “mesías” de la política.

Para circular noticias falsas, en redes sociales, se necesitan contrapartes, el candidato que se atreve a especular porque sabe de un público al que puede engañar; y, de personas dispuestas a creerle. Tal vez las soluciones ante las fake-news en tiempo de elecciones se encuentran, por un lado, en un mejor periodismo; y, por otro, en ciudadanos conscientes de que el futuro de sus ciudades y de su país está en función del aporte que puedan dar, en coordinación con líderes honestos, que demuestren capacidad de trabajo en equipo.

Written by abelsuing

enero 31, 2019 at 7:09 pm

Del pedido “Que se vayan todos” a “Que se involucren todos”

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/r8etSw

Imagen tomada de https://goo.gl/r8etSw

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

El inicio de la campaña electoral, las consecuencias de las medidas económicas y los continuos informes de corrupción están en la agenda de los medios de comunicación del Ecuador, al inicio de 2019. Estos problemas provocan malestar en los ciudadanos, al punto de exigir que cambien todas las autoridades de elección democrática.

Parece que las mismas demandas del 20 de abril de 2005 siguen vigentes. Entonces, la población motivó el desplazamiento de un gobierno y dio paso a la administración liderada por el Dr. Alfredo Palacio, con la ilusión de haber animado prácticas supeditadas a la ética y al desarrollo económico.

Pero, han pasado varios presidentes, ministros y funcionarios que no han logrado cambiar la equivocada forma de hacer política, que privilegia el interés individual sobre el de grupo. Hoy en Ecuador, parece que llegar a un cargo de representación popular equivale a una “patente de corso” para aprovechar los bienes públicos en beneficio particular.

Sin embargo, y pese a la razón que asiste a los ciudadanos que reclaman, la solución no estaría en pedir a otros aquello que cada persona no está dispuesta a brindar. Probablemente la corrupción, el narcotráfico y la crisis del sistema de justicia conducen, a los ciudadanos, a pensar que es casi imposible alterar el status quo de la administración pública, pero ésta visión fatalista condena a los ecuatorianos a una marginalidad permanente.

El sistema de organización política que prima en los países americanos corresponde a democracias representativas, los ciudadanos ejercen el poder a través de sus elegidos, pero ocurre un divorcio entre el pueblo y sus gobernantes. Por ello, la tesis de cambiar a todos los políticos no sería un camino efectivo, sino cuenta con la participación de todos.

Además de los problemas recurrentes, en cuya base están la ausencia de valores, también falta un proyecto integrador de largo plazo. Por ello, la tesis más cercana a una renovación efectiva, en la conducción correcta de una nación, debería ser aquella que defienda la integración de los ciudadanos. Mientras cada hombre y mujer no comprometan su talento en el servicio público a los demás, no será posible modificar un estilo de hacer política y una forma de administrar que cada año endeuda y deteriora al Ecuador.

El pedido de “Que se involucren todos” implica una pregunta ¿Cuánto está Ud. dispuesto a dar, de su tiempo y comodidades, para lograr una mejor ciudad, un mejor país? La solución a la crisis no está solo en manos de los políticos, está también en el aporte de cada persona y familia para caminar, desde el tercer al primer mundo.

Written by abelsuing

enero 17, 2019 at 12:21 am

Navidad, compromiso en torno a la familia

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/GYzzRW

Imagen tomada de https://goo.gl/GYzzRW

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

La tradición católica, que vive Latinoamérica, tiene en diciembre un mes de reflexión, encuentro y celebración. Recordar el nacimiento de Jesús de Nazaret es vivir la humildad y compartir, en torno a la unión familiar.

La familia es el modelo que debería primar en las relaciones sociales, políticas y económicas de la sociedad, es el núcleo, la comunidad de aprendizaje, tolerancia y acuerdo que permite ganar mejores niveles de desarrollo.

Expertos en diferentes campos valoran la vida en familia como la relación fundacional del individuo con su entorno. El prototipo de familia tradicional de padre, madre e hijos ha evolucionado a otros patrones que permiten la diversidad, pero mantienen las definiciones que, por ejemplo, da la Real Academia Española de la Lengua: Un “grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas”, o un “conjunto de personas que comparten alguna condición, opinión o tendencia”.

Tal vez la identidad, o la forma de vida de los latinoamericanos, gire en torno a las relaciones de familia ampliada, y en ocasiones se convierta en una limitante, que condiciona e impide ir más allá de las posibilidades del grupo, sin embargo, la familia es un capital importante para mantener un nivel de vida digno.

La reciente historia de Ecuador está impregnada de ejemplos de apoyo familiar. Jóvenes lojanos y ecuatorianos debieron emigrar en busca de futuro sustentados en el aval de sus padres y hermanos. Más que propiedades, quienes soportaron la diáspora fueron aquellos que permanecieron en sus terruños, cual Penélope en espera de Ulises.

En 2018 han ocurrido varios acontecimientos, pero parecería que hay más hechos negativos que positivos. El año cierra con previsiones económicas inciertas, riesgos para el periodismo y polémicas investigaciones de fraudes en la administración pública. Lo bueno, como la investigación académica, la re-institucionalidad del Estado o los éxitos deportivos están ensombrecidos por la crisis. Este entorno obliga a fijar la mirada en la institución social más estable, la familia.

La Navidad es la época que aproxima, encuentra y lleva a valorar a las familias. Sobra señalar, a más de lo dicho, que la génesis y el destino de cada persona está acompañado de su familia. Por lo dicho, es de esperar que en ésta Navidad las familias estén juntas, que los factores comunes en cada obsequio sean compañía e ilusión por mejores días para la comunidad.

Written by abelsuing

diciembre 20, 2018 at 10:21 am

Se necesitan líderes humanistas

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/395c6q

Imagen tomada de https://goo.gl/395c6q

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Ecuador, el área andina, el mundo demandan líderes que guíen a la sociedad en la lucha contra los grandes problemas contemporáneos: La pobreza, la exclusión, la intolerancia, las olas migratorias; dificultades surgidas como consecuencias de la irracionalidad y de la falta de ejemplos que muestren que el mejor camino es la equidad y el trabajo en equipo, para alcanzar una mejor convivencia.

Aunque existan personas bienintencionadas y deseosas de cooperar, se requieren de varios talentos, de varios líderes para crear y mantener nuevos hábitos. No existen los “mesías” que en uno o dos periodos de gobierno cambian la realidad.

¿Cuál es el perfil del líder que la sociedad necesita? A más de conocimientos y cualidades técnicas, debe ser una buena persona, con alto sentido común y capaz de identificar y potenciar el talento de su equipo. Tal vez el patrón que sirve para identificar a los líderes es aquel que los muestra en sus vidas cotidianas, la forma en que han crecido, la trayectoria profesional y las relaciones que llevan con sus familias. Las experiencias recientes en América Latina evidencian que no siempre los tecnócratas han acertado en sus decisiones. La corrupción es una sombra que cubrió a doctos y a hombres sencillos.

Desde el retorno a la democracia, en Ecuador, hace ya 40 años, han pasado por las administraciones locales y nacionales muchos políticos, pero ¿Cuántos han sido auténticos líderes, que dejaron huella de humanidad y de grandes objetivos? ¿Cuántos han ofrecido cambiar, para bien, al país, llevarlo al primer mundo, pero han fracasado? Varias generaciones se han sucedido, desde 1978, y no han visto el progreso tan anhelado.

Los líderes humanistas que el país necesita, parece que son los hombres de pueblo, que sin ser economistas administran de forma excelente sus limitados recursos, aquellos que tienen ideales para sus hijos, los padres que educan en valores, que muestran con su ejemplo de vida que la mejor solución a los conflictos es el diálogo, los hombres y mujeres que están dispuestos a dejar sus espacios y sus comodidades para que los jóvenes no pierdan sus ilusiones. Éstos líderes que viven en cada hogar, deberían dar un paso adelante y arriesgarse a liderar las instituciones y al país.

Restan pocos meses para un nuevo proceso electoral. En casi todas las ciudades de Ecuador se habla pre candidatos y se corren encuestas. Hay anticipos de planes de trabajo y de posibles colaboradores. Bien por los políticos dispuestos y en condiciones de servir, todos deberían administrar la cosa pública, en algún momento, pero también estar listos a retirarse cuando la gestión les resulte insuperable, seguramente los electores lo entenderán y los juzgarán por el bien que lograron cumplir.

Es importante ceder las aspiraciones personales, legitimas, por el bien común. La política no es una profesión, es un servicio a los demás. La administración pública no recae en una persona, la llevan equipos de colaboradores. La principal misión de un alcalde, de un ministro, del Presidente de la República debería ser tener visión de futuro, para que cada acción que emprendan esté empeñada con los niños. Ojalá los latinoamericanos hayan aprendido que el futuro es tarea de todos y que un político, por sí mismo, no es garantía de cambio. Son necesarios equipos de líderes humanistas comprometidos con multiplicar en la sociedad sus ejemplos de vida.

Written by abelsuing

noviembre 9, 2018 at 1:26 am

Los valores cívicos edifican una sociedad justa

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/zpMdvm

Imagen tomada de https://goo.gl/zpMdvm

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Adela Cortina, Catedrática de Filosofía Moral de la Universidad de Valencia, desde hace más de tres décadas fomenta los valores cívicos como un camino hacia la justicia, la convivencia pacífica y la democracia.

Los valores cívicos, muy cercanos y en ocasiones equivalentes a los valores democráticos, son la libertad (entendida como participación, independencia, autonomía), la igualdad, el respeto activo (es decir la tolerancia), la solidaridad; y, el diálogo. Este conjunto constituye, para la Prof. Cortina, una ética de mínimos que todos los seres humanos están convocados a otorgar y condiciones de cumplir, es lo básico que cada pueblo y cultura debería edificar.

La última gran crisis económica mundial, que inicio en 2008 y deriva en conflictos sociales, migratorios y políticos, tiene su génesis, entre otros motivos, en la ausencia de valores. Muchos gobiernos y sus líderes han olvidado vivir sobre la base de condiciones mínimas de respeto y bienestar. El egoísmo, el consumismo, la apatía, la mentira y un extenso listado de antivalores parecen ser el lenguaje de la vida contemporánea que coloca el placer, el hedonismo, las formas por sobre la humanidad.

Ahora es más importante el continente que el contenido, interesan más las apariencias que las tesis, al punto que los ciudadanos pierden su capacidad de argumentar, de entender que el fin de un debate, de un conflicto, de una posición, es encontrar consenso y llegar a una solución.

Basta un vistazo rápido de los principales titulares de los medios de comunicación para descubrir que hay poca información sobre valores cívicos, tal vez porque son pocos los hechos que muestran contribuciones positivas, pero también porque, sin pretenderlo, los medios caen en un funcionalismo que los separa de la responsabilidad social y del periodismo democrático.

La prensa de Ecuador, el último mes, ha copado sus ediciones informado de procesos sancionatorios a los políticos que malversaron fondos, del cobro de diezmos a varios trabajadores de la función legislativa, de la intolerancia a los reclamos de género, entre otras notas. Esto evidencia que la agenda periodística va en dirección contraria a los valores cívicos.

Es urgente avanzar hacia una ética cívica para la vida en sociedad, y en la cual los medios de comunicación deben trabajar sin descanso.

Written by abelsuing

noviembre 2, 2018 at 10:34 pm

Publicado en Opinión

Tagged with , , , , ,

Más “auctoritas” y menos “potestas”

leave a comment »

Imagen tomada de https://goo.gl/NinBgz

Imagen tomada de https://goo.gl/NinBgz

Por: Abel Suing arsuing@utpl.edu.ec

En su libro “En busca de respuestas”, el ex Presidente del Gobierno de España, Felipe González menciona la importancia del liderazgo basado en el “auctoritas” más que en el “potestas”. Estás expresiones, presentes en el Derecho Romano y de origen latino, refirieren el origen de la autoridad, fundada en el prestigio ganado u otorgada por un cargo.

“La “auctoritas” era una forma de legitimación social que procedía del saber, de la valía, una capacidad moral para emitir opiniones cualificadas que eran valoradas por la comunidad (…) La “potestas” por el contrario, hacía referencia a la capacidad legal para tomar decisiones; al cargo, al liderazgo formal”.

Desde otra perspectiva, “la “potestas” es la ley, se basa en un poder que no se cuestiona, se tiene y se ejerce, mientras que la “auctoritas” (…) se gana demostrando a los demás, a través de la experiencia, que se es digno de respeto”. La “auctoritas” es “el poder que da[n] las cualidades innatas de una persona, eso que da el respeto y la admiración. Si sólo tienes poder por “potestas”, una vez que termina tu cargo te quedas en nada”.

La reflexión de Felipe González identifica la necesidad de recuperar el espíritu de servicio y un “ethos” de vida común fundada en valores. Hechos como las quiebras financieras de 2008 o las diásporas humanas para evitar la pobreza en América Latina, África y Asia muestran fallas en los liderazgos porque han dejado de lado el bienestar de las mayorías.

Parecería que las acciones de los dirigentes de pequeñas instituciones, municipios o empresas no repercuten en la administración de los Estados, que la autoridad otorgada por una elección o un nombramiento galvaniza y legitima las decisiones que se tomen, pero no es así. Basta ver como los ecuatorianos viven el inicio de un ciclo de ajustes económicos y tal vez una ralentización de las políticas sociales a consecuencia, en primer término, de un mal liderazgo, de una generación de políticos que justificaron sus actos en la “potestas” en lugar que en el “auctoritas”.

Muchos ecuatorianos recordaran frases como “la majestad del poder” o “en una sola vuelta” que fueron utilizadas para señalar autoridad, también vendrá a su memoria las formas o los protocoles oficiales que los gobiernos locales y el nacional impusieron para hacer evidente la presencia de quienes detentaban una autoridad constituida en el poder.

Es el momento de recuperar las prácticas y la filosofía de los creadores de la jurisprudencia, fomentar el “auctoritas” entre docentes, colegas de trabajo, vecinos y en el hogar. La autoridad debe ser consecuencia del saber, de la experiencia, es el ejemplo que guía y convoca, debe procurar el bienestar colectivo. La vida en sociedad demanda de equilibrios, de acuerdos, de mutuas concesiones entre los habitantes de una ciudad, de un país, para ello es necesario que las instituciones y los líderes actúen sobre las bases de la mesura, la tolerancia, la verdad y la belleza.

 

Written by abelsuing

septiembre 3, 2018 at 9:06 am