Gestión en comunicación: investigación aplicada, extensión y servicios.

Diario de campo.

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Educar para la libertad en la sociedad y el mercado

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Entre las carencias y urgencias que vive la sociedad actual, la educación es una prioridad. La instrucción, el manejo de herramientas, la formación de competencias, las pedagogías participativas y colaborativas, además de los repositorios digitales constituyen excelentes medios para guiar a los ciudadanos del mañana, sin embargo, parecería que los docentes se han quedado en los protocolos de la sociedad del conocimiento y han relegado al sujeto, al destinatario de la formación.

El cultivo de valores, el aprendizaje de virtudes, la búsqueda del bien común, el aprecio por la historia, la cultura y los patrimonios quedan en segundo plano ante el avance inconmensurable de las redes sociales y las tecnologías al servicio del hedonismo.

En Loja (Ecuador) se multiplican, día a día, las tiendas de trajes de alquiler, de comidas rápidas, las academias para preparar exámenes de ingreso a las universidades, el parque automotor, los comercios de fantasías que venden “todo por un dólar”, las ventas ambulantes, es decir el universo de lo efímero, de lo inmediato, lo rápido y barato a cambio de perder identidad, independencia, autonomía, soberanía.

Aislarse en el mundo hiperconectado de hoy es un sinsentido, las relaciones sociales y comerciales demandan apertura e intercambios sobre la base de complementos y ventajas comparativas, ello implica reconocer valores y promoverlos para adquirir lo que no se fabrique. La economía no supone dependencia, promueve beneficios para las partes, pero la necesidad de sobrevivencia aunada a una educación descapitalizada de sentidos lleva a escoger el derroche, el exceso para hoy y el hambre para mañana.

Los gobernantes no se atreven a fijar grandes metas, los ciudadanos exigen nuevas emancipaciones, las empresas no proyectan inversiones, los jóvenes con talento emigran, los funcionarios solapan el modo de gestión clientelar que muestra a la coima como normal, y así un etcétera de temas que tal vez no se discutan en las escuelas, y que padres, educadores y educandos no deciden enfrentar. Todos esperan un salvador.

La respuesta a los desajustes en el desarrollo socioeconómico estaría en una educación que comprenda el entorno en donde viven los jóvenes, que no niegue la realidad, que enseñe derechos y deberes, impactos y compromisos, que sus vidas pueden y deberían estar guiadas por la tolerancia, la solidaridad, el diálogo y la empatía.

Educar para la libertad y la búsqueda de la felicidad es acoger las tesis de los padres fundadores de las naciones modernas, es democracia, es proponer gobiernos justos y progreso para todos. La educación es el cimiento de grandes pueblos. Desde esta perspectiva cambiar la sociedad inicia cambiando la educación.

Cite as

Suing, Abel. (2019, July 23). Educar para la libertad en la sociedad y el mercado. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3355553

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julio 30, 2019 at 11:20 am

Trasladar los valores del deporte a la política

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Mayo y junio de 2019 trajeron alegrías a los ecuatorianos, jóvenes deportistas alcanzaron éxitos mundiales que devuelven la esperanza a una población agobiada por la corrupción.

La práctica deportiva encierra un conjunto de significados que sería necesario ensayar en la vida pública. “El deporte ya sea individual o colectivo, se considera como un instrumento eficaz para educar en virtudes humanas tales como la constancia, el espíritu de sacrificio, la lealtad y el compañerismo”. Además, “los deportistas son personas que despiertan admiración y respeto a su alrededor. Y su mentalidad tiene mucho que ver con este hecho. ¿Cuáles son las grandes virtudes que definen la mentalidad de un buen deportista?, [fundamentalmente son seis:] perseverancia, motivación, mentalidad pragmática, esfuerzo, actitud y control del pensamiento”.

El deporte más que ejercicio físico es una forma de vida, es valorar capacidades y superar límites, es diálogo íntimo y una constancia compensada con realizaciones personales. El galardonado Haruki Murakami en su libro “De qué hablo cuando hablo de correr” comparte cómo su literatura emergió y maduró entre jornadas de atletismo, la práctica diaria le permitió espacios de creatividad.

El deporte es un camino hacia los grandes propósitos de vida, es democrático, está al alcance de todos, pero no es una divisa para fugarse de la realidad, enseña que el cultivo diario de valores acerca a las metas. Las disciplinas deportivas muestran que en el ensayo están las claves del éxito, no ganan los rápidos o veloces de las primeras millas, triunfan los constantes, aquellos que mantiene su mirada en el fin y se entregan con compromiso, aquellos que día a día se forjan para la grandeza.

El cronista Carlos Andrés Verá en un relato publicado en la Revista Soho – Ecuador, hace cerca de una década, recordaba como en su infancia Édison Méndez sin los zapatos apropiados practicaba fútbol y lograba goles, porque pese a su pobreza económica tenía “hambre de gloria”, solo así se explica que el deporte haya sido el camino de superación para quien luego regaló a los ecuatorianos muchos momentos de felicidad.

El deporte también es sinónimo de generosidad, los casos de Murakami y Méndez, en orillas opuestas de la actividad profesional, dejan ver que el deporte es la vía para compartir lo mejor del espíritu humano, entregar el fruto del talento a los demás.

Ojalá las historias de valentía de los deportistas sean imitadas por muchos políticos porque así se contarán con sólidos representantes, personas que proyectan sus servicios sobre la transparencia y no sobre las fantasías que el marketing vende. Bien por los jóvenes deportistas, por favor que sigan haciendo pedagogía para un país necesitado de virtudes.

Cite as

Abel Suing. (2019, June 27). Trasladar los valores del deporte a la política. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3266476

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junio 27, 2019 at 9:22 pm

Compromiso ético digital para Ecuador

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

El 30 de mayo de 2019 dirigentes políticos, asociaciones de prensa y plataformas tecnológicas de la Argentina firmaron un compromiso para combatir las noticias falsas en los entornos digitales. La motivación es preservar la integridad del proceso electoral cuando la posverdad acrecienta su presencia en los canales informativos que alimentan a los ciudadanos. El acuerdo logrado procura promover la honestidad y “mitigar los efectos negativos de la divulgación de contenido falso y demás tácticas de desinformación en redes sociales”.

La transparencia en los medios de comunicación es una demanda global que en 2011 llevó a constituir la Red de Periodismo Ético, una organización que promueve altos estándares en el periodismo, reúne a periodistaseditores, propietarios de prensa y grupos de apoyo a los medios de comunicación.

La Red de Periodismo Ético postula cinco principios, premisas que marcan el trabajo de los profesionales en comunicación, y pueden orientar a las personas que ejercen sus derechos a la comunicación a través del ciberespacio. Los principios son 1) verdad y exactitud, 2) independencia, 3) equidad e imparcialidad, 4) humanidad; y, 5) responsabilidad. La información, las notas, los comentarios, etc. que se difundan hablan de personas que poseen dignidad, y por lo tanto merecen ser tratadas con respeto, que lo que se diga de ellas tenga el debido sustento.

A la par de la consolidación del concepto de periodismo ético se han fortalecido las instancias de transparencia y rendición de cuentas, incluso constan en leyes. Este conjunto de instrumentos busca equidad y justas relaciones en la sociedad de la información y del conocimiento, donde uno de los mayores patrimonios es la verdad. Si un cúmulo de datos y saberes no están respaldados por hechos contrastables, por sólidas bases y por una dimensión de bienestar no serán útiles, por el contrario, serán una rémora de detiene el progreso de una comunidad.

La suscripción de un compromiso ético digital entre ecuatorianos es una acción que serviría para pasar la página de años de corrupción, donde se comprometieron valiosos recursos para el futuro de los jóvenes, es una medida necesaria para fomentar diálogos a través de las redes social con el propósito de edificar la tolerancia. Un compromiso ético digital reflejaría una tendencia y una línea referencial para fijar buenas prácticas de comunicación, el primer paso el corresponde a los ciudadanos, consiste en la verificación de los datos que publican y en expresarse con respeto y decoro en las conversaciones que lleven en el mundo virtual, así las redes sociales mostrarán nuevas y creativas iniciativas fruto de un “bien estar” en comunidad.

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junio 20, 2019 at 11:40 pm

Líderes visionarios para recuperar las instituciones

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Entre las cualidades que debe poseer un líder, la visión, la capacidad de proyectar el futuro, es tal vez la más importante. Las personas competentes para organizar procesos, administrar proyectos e innovar son necesarias para el buen funcionamiento de las instituciones, sin embargo, la visión que lleven los directivos será el factor fundamental para crear escenarios, motivar a sus equipos y alcanzar mayores oportunidades.

La primera misión, la primera tarea de un jefe, director, gerente u otro cargo de responsabilidad es tener visión. La visión construye ideales que comprometen, que aportan significados a las tareas.

La historia muestra que los líderes visionarios cambiaron el mundo, fueron personas comprometidas con grandes ideales, advirtieron el futuro y animaron a seguirlo, con su ejemplo brindaron confianza y fueron, ellos mismos, el cambio que deseaban alcanzar.

Hoy que las crisis suceden con frecuencia, que los escándalos rodean a varios gobiernos latinoamericanos, que nuevamente el peso de los ajustes deben pagarlo los más necesitados es tiempo de pedir visión a quienes dirigen ministerios, alcaldías, prefecturas, empresas, colegios, iglesias, es decir a todos los que guían.

¿Qué va a ocurrir mañana? ¿Cómo debe organizarse una comunidad? ¿Cuáles son las mejores fórmulas para los grandes acuerdos sociales? ¿Qué alternativas evitan la violencia y el narcotráfico?  Como estás, hay muchas preguntas que los teóricos buscan solucionar pero que implican procesos y compromisos. Desde instancias académicas se espera que los actores sociales se comporten de formas “previsibles” pero la realidad es dinámica y los modelos no se ajustan al día a día de las personas.

Faltan timoneles que sienten bases para diálogos amplios, que lleven a los ciudadanos a una mejor convivencia. La idea no es anular las estructuras de los Estados modernos, pero si humanizarlas, acercar las entidades a las personas, para ello son necesarios líderes visionarios, democráticos, humanistas.

Los líderes visionarios no son necesarios ahora, son requeridos siempre, tal vez sus valores los inhiben o están detenidos por un status quo que expolia los patrimonios públicos, entonces ha llegado la hora de solicitar a quienes poseen visión que la transmitan, que multipliquen sus saberes y experiencias. Se necesita, con urgencia, líderes visionarios para vivir en una Latinoamérica diferente, donde la vida digna no sea una declaración política sino una realidad vivida por todos.

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mayo 31, 2019 at 7:40 am

Una televisión pública de valores cívicos

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Hace pocos días volvió al debate en Loja el cuestionamiento sobre la alta inversión económica realizada para implementar una emisora de televisión pública. Probablemente existan procedimientos a mejorar, pero no se escuchan críticas sobre los contenidos ni la misión del medio.

La televisión está para informar, formar y entretener, un medio público, fundamentalmente, educa y permite una línea de comunicación entre los ciudadanos y los administradores de una ciudad, región o país. Las características de servicio y altos estándares de calidad deberían ser consustanciales a la radio y televisión públicas.

Hay experiencias internacionales aleccionadoras sobre creatividad y nuevos formatos audiovisuales que han conquistado a las audiencias, pero también críticas sobre la injerencia política en la administración de los medios públicos, el reto es evitar que se conviertan en voceros de los gobiernos de turno.

Parte de los protocolos que garantizan autonomía son los estatutos de convivencia, la rendición de cuentas y, en lo posible, leyes que definan la gestión, financiamiento y propósitos de los medios públicos.

Una vez definidas las condiciones que permitan “pluralismo, diversidad, independencia editorial, financiación apropiada (..) y transparencia, la radiodifusión de servicio público puede servir como una piedra angular de la democracia”. Sin embargo, el verdadero baremo de calidad serán sus contenidos.

Una ciudad puede disponer de normas innovadoras y equipos de última data, y con ellos elaborar lo mismo que las estaciones privadas, pero también podría generar experiencias de vinculación de los ciudadanos para que cuenten sus historias, propongan contenidos cívicos y fomenten la paz.

¿Qué valores debe trasmitir la televisión? La respuesta es valores cívicos. De acuerdo a la Prof. Adela Cortina los valores cívicos necesarios para la vida en sociedades democráticas son libertad (entendida como participación, independencia y autonomía), igualdad, respeto activo (tolerancia), solidaridad; y, diálogo.

Hay mucho por hacer, muchas historias que contar y personas dispuestas a hacerlo. El alcalde, como el Presidente de la República, pueden animar procesos para que la radio y televisión públicas sean espacios de experimentación, espacios ciudadanos para cultivar valores cívicos.

No hay previsión capaz de imaginar los muchas propuestas, tiempos, formatos o condiciones que los ciudadanos crearán en una nueva televisión pública, pero seguro será mejor correr el riesgo de innovar a continuar con versión actual de medios públicos que no terminan de conectar con los ciudadanos.

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mayo 24, 2019 at 11:09 am

Autoestima y participación ciudadana

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Imagen tomada de https://goo.gl/Mz5tTQ

Imagen tomada de https://goo.gl/Mz5tTQ

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

La autoestima es la consideración, la visión que tienen de sí mismas las personas y es generalmente positiva, de acuerdo a la Real Academia Española de la Lengua. Tal como sucede a nivel individual también las comunidades deben conocerse, valorar sus fortalezas y comprender las diferencias para interactuar en sociedad; unos pueblos requieren de otros, necesitan dialogar para complementar sus carencias sobre la base de la comprensión y la empatía. Desde esta perspectiva, una subestimación o sobrestimación puede derivar en la ruptura de la comunicación y en relaciones inequitativas.

Todas las personas poseen cualidades que además de hacerlas diferentes provocan la vinculación con otros. No hay más opción que la convivencia. Lamentablemente ocurren interferencias o anteposición de intereses que alejan a las personas y a los pueblos, pero cuando existe una justa apreciación de las capacidades, las dificultades son evitadas.

La autoestima se construye a diario. Así como los ciudadanos deben educarse y cumplir con preceptos para conocer y defender sus identidades, las naciones proponen sistemas y servicios públicos en educación, seguridad y más para cultivar sus identidades y autoestima, fruto de ello hay referentes, buenas prácticas, personajes y fechas de conmemoración. Pero, ¿Qué ocurre cuando hay una mínima autoestima ciudadana?

La desvalorización del patrimonio, la dependencia, las desiguales relaciones comerciales, la ausencia de una cultura política, la corrupción, la imitación e instituciones inestables serían, en parte, consecuencia de una baja autoestima ciudadana. Quienes habitan en países en vías de desarrollo están expuestos a continuos mensajes y conceptos de infravaloración, de dependencia y tal vez mendicantes que llevan a escenarios de inestabilidad o de fatalidad al concluir que no será posible cambiar las condiciones estructurales.

Como en la metáfora de las personas, las naciones pueden y deben partir de su aceptación y de la constante recordación de sus valores y cualidades, no hay naciones buenas y malas por causas naturales, su conformación es consecuencia de los acuerdos y trabajos de sus habitantes, recordar esto es una tarea en la que pueden hacer mucho los medios de comunicación. Por otro lado, la autoestima parte de potenciar los valores que poseen las personas y los pueblos. Hay un aforismo popular aplicable: Hacer la mejor cesta con los mimbres que se tiene.

Sentadas las bases de la autoestima se podrían cuidar los frutos alcanzados a consecuencia de la decidida participación ciudadana en la gestión de los bienes y servicios públicos, de lo contrario ¿Cómo defender lo que no se aprecia? Probablemente la débil participación ciudadana y control social estén explicados en la necesidad de edificar una sólida autoestima nacional. En Ecuador no falta la arquitectura jurídica para la participación ciudadana, pero ocurre que no se ejecuta.

La participación democrática “se sustenta en principios y valores como la responsabilidad, el respeto, la tolerancia y el ejercicio de la libertad e involucra aspectos emocionales de la conducta ciudadana”, es decir, la autoestima y la participación serían las dos caras de una moneda. En paralelo a los sistemas jurídicos y legislativos deberían ir los sistemas educativos porque son los andariveles que permiten a los ciudadanos avanzar hacia mejores niveles de paz y desarrollo.

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marzo 5, 2019 at 3:28 pm

El fact-checking en Ecuador y la democracia

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Imagen tomada de https://goo.gl/iffNSX

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Emerge y gana terreno el fact-checking electoral, que consiste en la verificación de datos y propuestas de los candidatos a través de las redes sociales, gracias a la colaboración de los ciudadanos. Frente a noticias falsas que se multiplican de inmediato, la verificación es un contrapeso necesario para orientar de forma acertada a la población.

La calidad de las fuentes y la verificación de la información es una tarea esencial del periodismo, que debería estar presente en su labor cotidiana, pero el arrollador fenómeno de la convergencia digital y el incremento de los consumos en Internet parece que motivaron a ciertos editores, a preferir la inmediatez ante la profundidad en las coberturas.

En Ecuador, la Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios, Fundamedios, al igual que otras organizaciones sociales latinoamericanas, vinculadas con el trabajo de los periodistas, ensaya la campaña de fact-checking político, denominada Ecuador Chequea; cuyos resultados están a disposición de la colectividad en su portal Web, esto ayuda a transparentar y elevar el nivel de gestión de los funcionarios públicos.

Las redes sociales, la comunicación electrónica y el trabajo de organizaciones sociales ayudan con contrastar los discursos electorales y ubican hitos de referencia para la rendición de cuentas de las autoridades; sin embargo, significan asignar a la población un control que debe ser ejercido por instancias públicas. Además, evidencian que los ciudadanos confían más en la auditoria social para confirmar datos que en la información de los medios de comunicación.

En las recientes elecciones presidenciales de México, el medio nativo digital Animal Político y AJ+ Español, llevaron el proyecto de periodismo colaborativo “Verificado 2018”, que fue el espacio al cual los ciudadanos enviaron solicitudes de contratación, alertas, inconsistencias y apreciaciones sobre los discursos de los candidatos, antes y después de elecciones, y de forma inmediata recibieron respuestas. En esta experiencia, los medios de comunicación y la forma convencional de hacer política fueron puestos bajo constante observación, para limpiar lo falso de lo real.

Pese al gran apoyo de las tecnologías y de las organizaciones sociales para hacer ejercicios de verificación, el aspecto de fondo es reflexionar sobre la autenticidad, la confianza y la verdad en los diálogos que mantienen candidatos y electores. ¿Por qué es necesario pasar por un filtro las expresiones de los políticos? ¿La población no cree en sus representares? ¿Por qué se mantiene el sistema de gobierno cuando ya no representan a sus ciudadanos? ¿Vivimos el fin de la democracia?

Las respuestas podrían ubicarse al volver las miradas hacia la honestidad, la sencillez y humildad con la cual cada persona y familia esté dispuesta a aportar, para cambiar sus condiciones de vida. Mejores calles, sistemas de salud, fuentes de empleo, seguridad y otros servicios básicos no llegan por generación unilateral de un Estado todopoderoso, son resultados de compromisos y aportes entre comunidades, gobiernos y empresas. Una actitud de mendicidad, pasiva, que espera recibir sin comprometer trabajo da espacio a ilusiones y mentiras de nuevos “mesías” de la política.

Para circular noticias falsas, en redes sociales, se necesitan contrapartes, el candidato que se atreve a especular porque sabe de un público al que puede engañar; y, de personas dispuestas a creerle. Tal vez las soluciones ante las fake-news en tiempo de elecciones se encuentran, por un lado, en un mejor periodismo; y, por otro, en ciudadanos conscientes de que el futuro de sus ciudades y de su país está en función del aporte que puedan dar, en coordinación con líderes honestos, que demuestren capacidad de trabajo en equipo.

Written by abelsuing

enero 31, 2019 at 7:09 pm