Gestión en comunicación: investigación aplicada, extensión y servicios.

Diario de campo.

Posts Tagged ‘cambios

Líderes visionarios para recuperar las instituciones

leave a comment »

Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

Entre las cualidades que debe poseer un líder, la visión, la capacidad de proyectar el futuro, es tal vez la más importante. Las personas competentes para organizar procesos, administrar proyectos e innovar son necesarias para el buen funcionamiento de las instituciones, sin embargo, la visión que lleven los directivos será el factor fundamental para crear escenarios, motivar a sus equipos y alcanzar mayores oportunidades.

La primera misión, la primera tarea de un jefe, director, gerente u otro cargo de responsabilidad es tener visión. La visión construye ideales que comprometen, que aportan significados a las tareas.

La historia muestra que los líderes visionarios cambiaron el mundo, fueron personas comprometidas con grandes ideales, advirtieron el futuro y animaron a seguirlo, con su ejemplo brindaron confianza y fueron, ellos mismos, el cambio que deseaban alcanzar.

Hoy que las crisis suceden con frecuencia, que los escándalos rodean a varios gobiernos latinoamericanos, que nuevamente el peso de los ajustes deben pagarlo los más necesitados es tiempo de pedir visión a quienes dirigen ministerios, alcaldías, prefecturas, empresas, colegios, iglesias, es decir a todos los que guían.

¿Qué va a ocurrir mañana? ¿Cómo debe organizarse una comunidad? ¿Cuáles son las mejores fórmulas para los grandes acuerdos sociales? ¿Qué alternativas evitan la violencia y el narcotráfico?  Como estás, hay muchas preguntas que los teóricos buscan solucionar pero que implican procesos y compromisos. Desde instancias académicas se espera que los actores sociales se comporten de formas “previsibles” pero la realidad es dinámica y los modelos no se ajustan al día a día de las personas.

Faltan timoneles que sienten bases para diálogos amplios, que lleven a los ciudadanos a una mejor convivencia. La idea no es anular las estructuras de los Estados modernos, pero si humanizarlas, acercar las entidades a las personas, para ello son necesarios líderes visionarios, democráticos, humanistas.

Los líderes visionarios no son necesarios ahora, son requeridos siempre, tal vez sus valores los inhiben o están detenidos por un status quo que expolia los patrimonios públicos, entonces ha llegado la hora de solicitar a quienes poseen visión que la transmitan, que multipliquen sus saberes y experiencias. Se necesita, con urgencia, líderes visionarios para vivir en una Latinoamérica diferente, donde la vida digna no sea una declaración política sino una realidad vivida por todos.

Anuncios

Written by abelsuing

mayo 31, 2019 at 7:40 am

Comunicación interna para las organizaciones ecuatorianas

leave a comment »

En un periodo de cambios emergentes a consecuencia de nuevas leyes, las instituciones ecuatorianas revisan sus prácticas, modifican órganos y evalúan su pertinencia social. Las transiciones demandan fortalecer sus capacidades y para ello proyectar la comunicación interna es urgente.

Los modelos de administración convencionales y el letargo con que adoptamos las innovaciones nos acostumbraron a una burocracia conservadora que empleaba canales de comunicación tradicionales y líderes “censores” de opinión. Los hechos eran difundidos en medios de circulación restringida y en ediciones distantes pero suficientes porque no existían alteraciones en los principios o políticas públicas y privadas. Incluso la Web 2.0 se emulaba como una novedad de jóvenes pertinente a su edad.

Cuando los paradigmas cambian y una corriente de innovación, fruto de la Constitución de Montecristi, inicia su aplicación se viven procesos de aprendizaje para potenciar los recursos públicos. Esta visión viene acompañada de un cambio generacional que, con virtudes y errores, impregna una nueva concepción de servicio.

Las instituciones medianas y grandes caminan hacia nuevos estándares y revisan su ejercicio para exigirse mejores prácticas de comunicación interna.

“La comunicación interna es una herramienta de gestión (…) Puede ser también un medio para alcanzar un fin, en donde la prioridad es buscar la eficacia en la recepción y en la comprensión de los mensajes. Es la comunicación específicamente dirigida al público interno, al personal de una empresa, a todos sus integrantes y que surge a partir de generar un entorno productivo armonioso y participativo” (Brandollini y González, 2009: 25).

La identidad con los objetivos colectivos, la traducción de la visión y misión en hechos, el conocimiento de potencialidades y limitaciones de los equipos, pero sobre todo reconocer las virtudes de las personas y proyectarlas en sus comunidades laborales son parte de las claves en la nueva gestión organizacional de Ecuador.

“La comunicación interna ha de servir para dar a conocer lo que pasa en la organización y lo que la organización hace, los cambios en el entorno que le afectan positiva y negativamente, las novedades laborales y salariales, los balances económicos o de gestión, la actividad de los dirigentes, los planes de vacaciones, las actividades de formación. Todo lo que está relacionado con la organización y con sus miembros debe ser transmitido internamente y, para generar más confianza, debe ser conocido por canales internos antes de ser divulgada al exterior” (Túñez, 2012: 74).

Por lo señalado la comunicación y los profesionales del área deberán avanzar en la investigación para compartir las prácticas que las organizaciones educativas, de justicia, infraestructura, deportivas y otras realizan desde la comunicación interna y el incremento en la producción de servicios.

Bibliografía:

TÚÑEZ, M. (2012): La gestión de la comunicación en las organizaciones. Zamora: Comunicación Social.

BRANDOLINI, A. y GONZÁLEZ, F. (2009). Comunicación interna. Buenos Aires: La Crujía.

Written by abelsuing

diciembre 21, 2012 at 2:04 am

Invitación a ser líderes

with one comment

Las transiciones provocadas por las innovaciones tecnológicas y las decisiones políticas nos trasladan a escenarios en los que debemos crear relaciones de convivencia en las que se destaquen la pluralidad y el respeto.

La implementación de obras civiles, los cambios en la administración de justicia, la incorporación de procesos informáticos en la gestión privada y pública o la evaluación del sistema educativo en todos sus niveles implican asumir cambios, contar con nuevas estructuras y proponer diferentes relaciones de servicios.

En el ámbito privado, las iniciativas empresariales se abren paso en una economía que procura garantizar condiciones de equilibrio y trabaja en mejorar los indicadores para el desarrollo.

En el campo social, las irrupción de las redes sociales y el sostenido crecimiento de acceso a Internet permiten que los jóvenes asuman con naturalidad su presencia e interacción virtual y que demanden condiciones para estar a tono con otras sociedades.

Este conjunto de cambios puede obnubilar el propósito de los mismos.  Estamos expuestos a olvidar que el fin de las tecnologías, obras y procesos debe ser el hombre.  La visión humanista puede ser reemplaza por otras tecnológica o materialista que dispongan a las personas al servicio de las de la formas.

Parece que es necesario, como en cada edad de la humanidad, contar con referentes del cambio, con líderes o conductores de los ciudadanos.  Sin embargo, ahora que los giros se dan a prisa, que están cuestionadas las capacidades humanas y que las tecnologías permiten indagar en lo privado buscamos personas de sólidos referentes para que nos guíen, necesitamos creer y fijarnos en modelos de comportamiento.

Es cierto que la religión nos provee de bases y modelos, pero lamentablemente los valoramos como lejanos. Sin pretender desconocer lo importante de la fe y la religión en la vida de las personas parece que vivimos un momento de constituir referentes consistentes y visionarios que animen a continuar sin olvidar el propósito de los cambios, que nos recuerden las dimensiones de servicio así como la riqueza de la vida en comunidades reales y no solo virtuales.  Es tiempo de animar a buscar en cada persona lo mejor de si para que la sumatoria de virtudes individuales conduzca a edificar los nuevos líderes en la sociedad.