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Diario de campo

Discriminación y oportunidades cotidianas

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Por: Abel SUING arsuing@utpl.edu.ec

La conmoción que viven los norteamericanos por el asesinato de George Floyd trae a primera línea el debate sobre los derechos civiles y sociales porque el rechazo a personas, formas de pensar o actuar permanece. Unos pocos a través del uso de la fuerza imponen sus criterios a los demás sin mediar el diálogo y menos el respeto a las diferencias.

Alarma que se repitan actos racistas en el país líder en la emancipación de la esclavitud, que la nación ejemplo de libertades democráticas reprima violentamente a los disidentes. Nadie puede juzgar sin conocer los contextos o aportar a las soluciones, pero es necesario recordar lo ocurrido el 25 de mayo de 2020 en Mineápolis para cuestionar las realidades locales.

La explotación al débil, al pobre, al foráneo es cotidiana, se aprende y multiplica en los hogares, escuelas, sitios de trabajo. El reto es menguar los defectos diarios, los que dominan a hombres y mujeres para tener derecho a una mejor calidad de vida, en este sentido tendrán mayores impactos las acciones de los ciudadanos que los programas de gobiernos dependientes de coyunturas partidistas.

Las imágenes que la televisión e Internet traen sobre las protestas evidencian un descontento que probablemente sume otras reivindicaciones acalladas por un sistema de privilegios edificado sobre la inequidad, desde esta perspectiva las discriminaciones no vendrían sólo por ignorar los desacuerdos sino por canonjías mal avenidas,

Disminuir el terror y construir la paz inicia en equilibrar los recursos y entregar la justa recompensa a los esfuerzos de los individuos. No se trata de visiones políticas o de confrontar a propietarios con obreros, es buscar ponderaciones, el bien para las partes y sobre todo proteger los derechos y las libertades de pensar, actuar y de vivir en un mundo que comparten miles de seres humanos.

No es justo que el color de piel sea un prejuicio que condene a la marginación, pero tampoco es justo que los bienes de las naciones estén en manos de algunos “políticos” o empresarios que se arrogan el papel de pesar, actuar y disfrutar por las mayorías.

Aquellas ideologías que justifican cegar vidas están condenadas a desaparecer. Ojalá las naciones sigan a los líderes que dan testimonios de comprensión y amor por el mundo.

Cite as

Suing, Abel. (2020, June 3). Discriminación y oportunidades cotidianas. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.3884460

Written by abelsuing

2020-06-08 a 00:48

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