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Diario de campo.

Sobre el acceso a la información y la opinión ciudadana.

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Me permito reproducir la entrevista a  Frank La Rue, publicada en Diario Expreso de Guayaquil el 25 – 03- 09, titulada “No se puede ser hipersensible a la crítica”, en la que se aborda el ejercicio de la libertad de expresión.

¿Cómo se entiende la libertad de expresión en el siglo XXI?
Tiene un doble enfoque. Por un lado, el acceso a la información; y por otro, la posibilidad de expresar esa opinión. El primero se divide en varios aspectos como el acceso de la prensa a información pública, pero también está el acceso a la ciudadanía. Por eso, desde la Relatoría, estamos promoviendo que todos los países tengan una ley de acceso a la información, porque eso garantiza la transparencia que es necesaria para la gobernabilidad y la democracia.

¿Los gobiernos deben poner algún límite a la información que hacen pública?
No debería haber ningún límite. Creemos que las limitaciones existen, pero deben ser reducidas al mínimo y establecidas por ley. Por ejemplo, creemos que el presupuesto nacional puede ser escrutado por la ciudadanía; incluyendo, los fondos del Ministerio de la Defensa. Puede haber dos o tres temas de seguridad nacional que pueden ser limitados, pero debe ser mínimo. Parte de la función pública es estar sometido al escrutinio público. Eso es un elemento de transparencia necesario para poder gobernar.

¿Hasta dónde se aplica el principio de la seguridad del Estado?
Sí hay que proteger la seguridad del Estado, pero eso no es, por ejemplo, el presupuesto de los militares. Es decir, el presupuesto militar per sé no es parte de la seguridad nacional, salvo el manejo operativo de operaciones específicas.

¿Es suficiente utilizar herramientas como páginas web, ruedas de prensa y hasta cadenas radiales -en el caso del Presidente ecuatoriano- para transparentar la información?

En temas presupuestarios, no. El manejo público de recursos debe estar completo en Internet, incluyendo a las instituciones privadas que estén trabajando con fondos públicos.

¿Y hay algún límite para que los comunicadores informen?

El hecho de mantener informada a la población también tiene límites que están establecidos en el Pacto de Derechos Civiles y Políticos. Están divididos en tres: la protección del ejercicio de los derechos humanos; la seguridad, el orden, la salud y la moral pública; y eliminar toda forma de violencia o a la discriminación.

¿Cómo evitar que los medios estatales respondan al Gobierno de turno o al partido político al que pertenece?
Es muy fácil, está en el nombramiento de la junta directiva del medio. Debe ser autónoma y sus miembros ser electos por el Congreso, a partir de un concurso. Y aunque puede haber un delegado del Gobierno Central, la mayoría debe representar a los más diversos sectores.

Si el régimen de turno se abre un frente con la prensa, ¿cómo pueden los medios privados contrarrestar aquello?
Por un lado, los funcionarios públicos deben estar sujetos a la crítica pública, válida o no. No es posible que tengan hipersensibilidad cuando asumen el poder. Al contrario, uno debe entender que cuando se asume un cargo, se asume la crítica.

¿Cómo evitar que la posibilidad de crítica sea disminuida?

Ahora voy por el otro lado. Esa posibilidad no solo se disminuye por el ejercicio del poder, sino también por la falta de credibilidad ante la población. Debe haber una prensa de pensamiento crítico, pero eso no quiere decir criticarlo todo: en el mundo la prensa asume la idea de que todo lo que un gobierno hace hay que criticarlo y eso tampoco es válido, porque con eso también se pierde credibilidad. Hay que elevar el profesionalismo. Actualmente, la Federación Internacional de Periodistas está lanzando una campaña mundial de ética en la prensa, con un código asumido de forma voluntaria.

Ya que no puede referirse específicamente al caso de Ecuador, ¿cómo está la libertad de expresión en América Latina?
Estamos bastante mejor de lo que la gente cree. En general, se ha avanzado. Ya no existen leyes de desacato. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sentado la jurisprudencia más avanzada. La excepción es que en países como Colombia y México han crecido el narcotráfico y el crimen organizado y eso ha incrementado la violencia contra la prensa.

Es decir que los conflictos ya no son solo con los gobiernos…
Frente a gobiernos más de izquierda o populistas, hay un resurgir de medios sociales, de radios comunitarias y eso tiene preocupados a los medios tradicionales. Ahí hay un nivel de enfrentamiento que creo es un error, porque con la libertad de expresión todo el mundo se beneficia si todos tienen acceso a algún medio. (GFS)”

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Written by abelsuing

marzo 25, 2009 a 12:01 pm

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